El tarot no es una bola de cristal: es un lenguaje de imágenes con más de 300 años de historia. Esta guía explica qué es, cómo está construido el mazo y qué puedes esperar (y qué no) de una lectura.
Qué es el tarot
El tarot es un mazo de 78 cartas que se usa como herramienta de reflexión, adivinación y trabajo simbólico. Su origen se remonta a las cartas de juego de Europa del siglo XV, pero su uso esotérico —lo que hoy entendemos por ‘tarot’— empezó a consolidarse en el siglo XVIII con autores como el Etteilla y, después, con el sistema Rider-Waite de 1909, el más extendido en el mundo hispanohablante.
Hoy el tarot se usa de tres formas principales: como sistema de adivinación tradicional, como herramienta de introspección y coaching personal, y como objeto de estudio simbólico. Las tres conviven y no se excluyen entre sí.
Cómo está estructurado un mazo de 78 cartas
- 22 Arcanos Mayores (0-XXI): El Loco, El Mago, La Sacerdotisa… El Mundo. Suelen interpretarse como las etapas de un viaje del alma, de la inocencia al cumplimiento.
- 56 Arcanos Menores: cuatro palos de 14 cartas (As a 10 + Caballero, Reina, Rey y Sota) que representan aspectos cotidianos de la vida: lo material, lo emocional, lo mental y lo social, según la tradición.
Cada carta tiene tres lecturas básicas: directa, invertida (sombra, bloqueo o lo que se resiste) y en combinación con las cartas vecinas de la tirada.
Qué puede y qué no puede contarte el tarot
- Sí ayuda a: ordenar una situación confusa, ver ángulos que no habías considerado, preparar una decisión, reflexionar sobre relaciones o proyectos.
- No sustituye: el criterio médico, legal o financiero, ni la conversación directa con las personas afectadas. Si la decisión tiene consecuencias graves, el tarot puede ordenar tus ideas, pero la decisión final es tuya.
¿Por dónde empezar a leer?
La ruta que recomendamos para principiantes tiene cuatro pasos:
- Aprende el significado básico de los 22 Arcanos Mayores (empieza por aquí: los 22 Arcanos Mayores).
- Practica con el tarot de una carta: una sola carta al día, sin más. En una semana reconocerás las imágenes por intuición.
- Pasa a la tirada de tres cartas (pasado, presente, futuro): es la estructura base de casi todas las lecturas (guía completa).
- Escribe tus lecturas. El archivo personal es lo que te convierte en lectora de verdad.
Cuidado de las cartas
Más allá de los rituales (ver cómo limpiar las cartas), lo práctico: guarda el mazo en su bolsa, no lo dobles, límpialo con un paño seco y, si notas que una lectura te ha afectado, dale una sesión a solas con las cartas antes de la siguiente lectura.